En NOÍLA creemos que cada experiencia compartida es valiosa y merece respeto, cuidado y responsabilidad.
Los testimonios que recibimos son siempre voluntarios, pueden ser anónimos y no constituyen recomendaciones, diagnósticos ni promesas de resultado terapéutico.
Toda experiencia compartida es revisada antes de publicarse, cuidando el lenguaje, la privacidad y el bienestar emocional de quien la escribió.
Compartir un testimonio no sustituye la atención profesional ni implica una relación terapéutica continua.
NOÍLA se compromete a usar cada testimonio con respeto, ética y sentido humano.